Y, YO MÁS BARATO

Constantemente una gran cantidad de anuncios azotan nuestros oídos, nuestra vista, con ofertas maravillosas en la que el precio suele ser el protagonista. Con un eslogan común en el que se repite la promesa de mejorar su seguro actual o en el caso de los administradores de fincas, de abaratar los honorarios de la gestión de administración del inmueble.

Esas formas de vociferar ofertas no son más que verdades a medias o como el título de una película «Mentiras Arriesgadas».

COMPARAR CON CRITERIO

Y digo esto porque para los que estamos en el sector asegurador, y yo llevo desde 1989, si el cliente no nos facilita las condiciones particulares de la póliza y el condicionado general que afecta a la misma nunca podemos conocer lo que su actual póliza le cubre. En consecuencia, es imposible asegurar que le vamos a mejorar su póliza actual. Como mucho. podríamos garantizarle que el importe a pagar es inferior al actual, nada más, sin entrar a valorar ni comparar la calidad de los contratos. Creo que en el caso de los administradores de fincas ayudaría a establecer un precio adecuado el conocimiento de quienes son los vecinos y su histórico de incidencias, a buen seguro que muchos si pudieran subirían las cuotas.

Porque en el aparente, seguro más sencillo que contratamos, el del automóvil, siempre hay diferencias que a la postre pueden costarnos más dinero del que ahorraremos.

Y hay una infinidad de ejemplos:

  • En la defensa jurídica, la libre elección de abogado está limitada, muy limitada. Hasta el punto de reducirla a unos míseros seiscientos euros. Incluso alguna aseguradora aún la comprime más en base a una proporcionalidad del importe a reclamar. En la práctica esto hace imposible que un abogado tome el caso y defienda nuestros intereses. La elección de estas compañías sólo se explica por la ignorancia del cliente a prestar atención a esos detalles que son de importancia para el propio interés del asegurado.
  • Otro caso es el de la aseguradora que sólo cubre al conductor declarado en póliza, por tanto, no puedo dejar mi coche a nadie, y digo a nadie.
  • U otro caso. No tengo reclamación de daños ajenos a la circulación. Estoy aparcado y una carretilla haciendo labores de carga y descarga daña mi vehículo. Y así una infinidad de variantes que en caso de siniestro me van a complicar la vida y mi economía.

Y si eso ocurre en un seguro tan masivo como el del automóvil imagina en los Seguros Multirriesgo de Edificios y Comunidades.

De verdad, en España hay una gran cantidad de profesionales, agentes y corredores, preparados para darle un consejo profesional y en el caso de los corredores de seguros además independiente del interés de las aseguradoras. La mayoría somos vocacionales y nuestro cliente no es un número, es parte de nosotros mismos, de nuestra filosofía de empresa de nuestro orgullo.

Entonces, ¿de qué se habla?. De tener seguro o estar bien asegurado

#cordonseguros #segurosbienhechos