Entra en vigor la nueva ley hipotecaria pero no lo hace exenta de polémica

A partir de ahora quienes quieran solicitar un préstamo hipotecario deberán hacerlo de acuerdo con la nueva ley hipotecaria. Esa normativa, fruto de una exigencia europea, que llegó con tres años de retraso

La nueva ley responde a la transposición a España de la directiva europea de 2014 sobre los contratos de crédito para la compra de una vivienda. Uno de sus puntos fuertes es que con ella se busca eliminar prácticas abusivas por parte de las entidades bancarias y ofrecer una mayor transparencia al usuario.

Así pues, la banca deberá tener informado al cliente en todo momento mientras el préstamo sea vigente. Eso refiere tanto a la aplicación de comisiones como a la evolución de los tipos de interés. Cabe destacar también que la ley establece límites a las comisiones por amortización y a los gastos vinculados a la constitución del crédito hipotecario.

Mayor transparencia y garantías ante notario

La normativa vela para que el cliente tenga mayor capacidad de elección y disponga de una información más clara antes de firmar nada. Por eso, se le entregará al usuario una ficha estandarizada con una comparativa de los préstamos inmobiliarios que ofrecen las demás entidades. Deberá tener toda la información diez días antes de la firma para poder analizar y valorar bien las condiciones.

No solo eso, los clientes dispondrán del asesoramiento de un notario que les explique cada una de las cláusulas que se integran en el contrato. Por su parte, el consumidor tendrá que manifestar que lo ha entendido, lo cual puede jugar en su contra si en un futuro quiere hacer posibles reclamaciones

Se siguen pagando posibles comisiones de apertura

Tampoco el sector financiero ha recibido con entusiasmo estas nuevas medidas ya que supondrán mayores costes. La nueva ley impone a las entidades asumir los gastos de notaría, registro, gestoría e Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. Eso no significa que los clientes no vayan a pagar nada, pues no desaparecen ni se prohiben algunas comisiones asociadas a los préstamos hipotecarios como la de apertura. 

Se prohiben las vinculaciones a los seguros

El cliente no estará en ningún caso obligado a contratar otros productos con la entidad bancaria como pólizas del hogar, seguros de vida o planes de pensiones. Lo que sí pueden hacer es ofrecer bonificaciones como incentivo. 

Adiós a la comisión de subrogación

Cambiar la hipoteca de un banco a otro, o subrogarla, solía tener una comisión que oscila entre el 0,25% y el 1%, ahora deberá poder hacerse sin costes y de manera libre.

Otras medidas a tener muy en cuenta son la eliminación de la cláusula suelo, la dación en pago deberá ser acordada por ambas partes, el cliente podrá elegir libremente al tasador,