Ser encargado de una comunidad requiere organización, responsabilidad y don de gentes. No obstante, estas cualidades por sí solas no bastan: la normativa española exige también una serie de requisitos legales.

Si sientes curiosidad por saber cómo ser administrador de fincas, sigue leyendo. En este post te contamos al detalle cuáles son los requerimientos básicos.

¿Cuáles son los requisitos para ser administrador de fincas?

En el artículo 13.6 de la Ley de Propiedad Horizontal, que regula la vivienda en España, se establece con claridad quién puede ser administrador de fincas.

“El cargo de administrador y, en su caso, el de secretario – administrador, podrá ser ejercido por cualquier propietario, así como por personas físicas con cualificación profesional suficiente y legalmente reconocida para ejercer dichas funciones. También podrá recaer en corporaciones y en otras personas jurídicas en los términos establecidos en el ordenamiento jurídico.”

A partir de esta normativa se entiende que, para ser administrador de una finca, debe cumplirse una de estas dos condiciones:

  1. Ejercer una profesión adecuada. Por ejemplo, contar con un Grado en Gestión Inmobiliaria.
  2. Ser una empresa que ofrezca este tipo de servicios o un asesor externo reconocido por los órganos competentes.

De hecho, la proliferación de edificios y comunidades ha llevado a regular la profesión de Administrador de Fincas a través de carreras universitarias. Se trata de titulaciones que, hasta hace poco, eran inexistentes.

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Estudios necesarios para ser administrador de fincas

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Está muy extendida la creencia de que, para ser encargado de una comunidad, es suficiente con ser contable o haber cursado Derecho.

Entonces, ¿puede un abogado ser administrador de fincas? La respuesta es “sí”, pero existen muchas otras profesiones que también están capacitadas para ejercer este rol.

Por un lado, puede cursarse el plan de estudios de la Escuela Oficial de Administradores de Fincas. Esta titulación está autorizada por el Ministerio de Fomento y se imparte en 11 universidades españolas. Tiene una duración de 3 años y una carga curricular de 180 créditos.

También puede lograse a través de determinados títulos universitarios. Cada provincia cuenta con un Colegio de Administradores de Fincas que define las carreras que dan acceso al título oficial de administrador en cada territorio. Estos son algunos de los perfiles más comunes:

  • Contables, expertos en Ciencias Empresariales, en Gestión y Marketing o en Dirección de Empresas
  • Todo tipo de ingenieros y arquitectos.
  • Licenciados en Derecho, en Ciencias Políticas, en Relaciones Laborales, en Filosofía y Letras, en Matemáticas.
  • Procuradores, Profesores de Mercantil y otros.

Además de la titulación es recomendable formar parte del colegio de Administradores de Fincas del territorio donde te desempeñes profesionalmente.

¿Es necesario colegiarse para ser administrador de fincas?

Con respecto a este tema, la normativa puede dejar algunas dudas. La ley 25/2009 dictamina que es una obligación que “los profesionales estén incorporados a su Colegio Profesional correspondiente cuando así lo establezca una regulación estatal”. Sin embargo, aún no hay ninguna ley que establezca la colegiación obligatoria.

Por otro lado, la propia regulación del Colegio Profesional de Administradores de Fincas exige la inscripción a quienes quieran desempeñar esta profesión.

A esto se suma que el Tribunal Supremo de España dictó en 2016 una sentencia que establece que solo aquellas personas con título de acceso y colegiatura pueden identificarse como “administradores de fincas”.

En definitiva: si bien a nivel nacional puede existir una cierta indefinición sobre la obligatoriedad de colegiarse, son muchas las ventajas de formar parte del Colegio de Administradores de Fincas de la provincia donde llevarás a cabo tu actividad.

Principales beneficios de estar colegiado como administrador de fincas

Formar parte del organismo que regula la profesión no solo es útil para el profesional, sino que también da seguridad y confianza a los potenciales clientes. El distintivo de “Administrador de Fincas” aporta un sello de calidad que diferencia a los colegiados de arribistas e irresponsables.

Los miembros de un Colegio Profesional también se benefician del seguro de responsabilidad civil para administradores de fincas de Cordón, fundamental para cubrir posibles imprevistos.

Adicionalmente, el órgano regulador de la profesión está reconocido como mediador ante cualquier conflicto que surja entre una comunidad de propietarios y su administrador.

Quien está asociado tiene acceso a servicios de asesoramiento fiscal, legal y urbanístico, lo que le ayudará a solucionar problemas y dudas. Por último, el administrador tendrá acceso a distintos programas de formación.

De este modo, podrá conocer las herramientas más novedosas del sector y mantenerse siempre al día para ejercer su labor profesional